(Entrevista exclusiva con Notimex)
Por Alejandro Ramos
Esquivel
México, 28 May (Notimex).- Ante la
desaceleración económica mundial, México y Brasil comenzaron una nueva relación
estratégica a la altura de las dos grandes economías de América Latina, aseguró
la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
Convencida de la importancia que tiene
esta relación, Rousseff destacó que su visita a México abre grandes
posibilidades de intercambio en diversos sectores para un mercado de consumo de
320 millones de personas que viven en ambos países.
“No somos países competidores”, por el
contrario “tenemos industrias desarrolladas, somos países emergentes, buscamos
la justicia y la inclusión social", destacó la presidenta de Brasil en
entrevista exclusiva con Notimex.
"A partir de este momento todo
estará basado en la convicción y en la conciencia de que para ambos países
nuestra relación es crucial, para la prosperidad y también para la generación
de ingresos y de empleo, nosotros podemos ganar con todo esto", puntualizó
la jefa de Estado.
Rousseff reconoció que en el escenario
actual de desaceleración económica mundial, en el cual han sido afectados los
países emergentes de Latinoamérica, México y Brasil tienen que tomar conciencia
de “que aquel súper ciclo de los precios, de las materias primas, de los
Commodities, no únicamente me refiero al petróleo, también los minerales y
también los alimentos; que provocó en todos los países de América Latina en su
conjunto, una reducción en el crecimiento, lo que tenemos que hacer ahora es
apostar en nuestros mercados internos, en la integración regional, por eso
empecé hablando sobre la importancia del mercado de 320 millones de
personas".
La mandataria brasileña comentó las
posibilidades que hay en el sector energético después de lo que calificó como
una de las “grandes reformas” hechas por México.
La empresa petrolera Petrobras, dijo,
ya explota pozos en aguas profundas en conjunto con empresas internacionales en
la zona del Golfo de México, en la parte de Estados Unidos, este puede ser un
espacio de alianza para trabajar con Pemex, en la zona del Golfo de México.
“Para nosotros sería muy importante una
alianza con Pemex del lado mexicano, del Golfo de México; tenemos todo el
interés en que Pemex vaya a Brasil y también participe en la exploración de
aguas profundas, incluso porque Petrobras ya tiene un acuerdo tecnológico de
formación técnica de profesionales, un acuerdo de cooperación a nivel global”,
puntualizó.
Sería importante, sostuvo Rousseff,
“para los mexicanos y los brasileños que las dos grandes empresas del
continente, en el área de petróleo, puedan hacer sociedades y alianzas entre
sí”.
Añadió que eso no va a impactar de
ninguna forma el control que los Estados nacionales tienen sobre las riquezas
petroleras; los recursos inexplorados del fondo del mar o en el subsuelo, y
tampoco impide que haya una presencia de empresas internacionales en la
exploración de bloques y de regiones, porque no existe este monopolio en la
exploración ni en el desarrollo.
Más allá de las inversiones en el
sector energético, la presidenta de Brasil comentó la importante presencia de
capitales mexicanos en su país, en donde son las más importantes de todo
América Latina.
“Estamos hablando de miles de millones
de dólares que las empresas mexicanas invierten en Brasil y nuestro país
también tiene que invertir aquí en México. Estamos satisfechos con la inversión
que hacen empresas brasileñas en alianza con las sociedades, con las empresas
mexicanas, en el área de polietileno, etileno, siglo XXI, que puede llevarnos a
una agregación en la cadena productiva del petróleo y gas", enfatizó.
"Eso genera empleo, eso genera
ingresos y también genera la mejora para nuestras economías; por lo tanto yo
creo que el presidente Peña Nieto y yo, al demostrar la voluntad política, le
dimos ese impulso a la relación”, manifestó.
Durante los tres días de la visita de
Estado, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y su colega de México, Enrique
Peña Nieto, hablaron sobre la concreción de al menos siete documentos, entre
acuerdos y memorandos de entendimiento, en temas como el comercio, tecnología,
turismo, inversiones, sector energético, servicios y medio ambiente.
Sin embargo, durante la entrevista
destacó los dos acuerdos que pretenden duplicar el comercio bilateral en 10
años y que engloban el motivo de su visita a México, tras ocho años de ausencia
de visitas de Estado de presidentes brasileños.
“El primero es el Acuerdo de
Complementación Económica, el ACE 53, que nosotros habíamos firmado hace mucho
tiempo, pero solamente trataba 800 productos, pero es un número de más de seis
mil productos. Vamos a ampliar el número de productos, vamos a reducir también
los aranceles de esos productos y vamos a comercializar entre nosotros
aprovechando el potencial de nuestros mercados; vamos también a aprovechar el
potencial que tenemos de complementación en el área de inversiones (Acuerdo de
Cooperación y Facilitación de Inversiones, ACFI)", indicó.
Además, explicó, en el área de
servicios aéreos y turísticos, México es muy atractivo para los brasileños, por
ser la cuna de una de las mayores civilizaciones que la humanidad vio
desarrollarse en lo que es conocido como Mesoamérica: Mayas, Aztecas, Olmecas,
presencias que produjeron una serie de bienes culturales de enorme valor, que
es del interés de todos los países.
“Ustedes tienen maravillosas playas y
Brasil también tiene su cultura, por lo tanto, los servicios aéreos, el
turismo, la agricultura tropical, alianzas en el área de ciencia, tecnología e
innovación, son muy importantes para México y para Brasil”, dijo la mandataria.
NTX/ARE/OOL